domingo 2 de mayo de 2010

El olvido

- I -


- II -


- III -

No es tu final como una copa vana
que hay que apurar. Arroja el casco, y muere.

Por eso lentamente levantas en tu mano
un brillo o una mención, y arden tus dedos,
como una nieve súbita.
Está y no estuvo, pero estuvo y calla.
El frío quema y en tus ojos nace
su memoria. Recordar es obsceno,
peor: es triste. Olvidar es morir.

Con dignidad murió. Su sombra cruza.

Vicente Aleixandre

1 comentarios:

Morgenrot dijo...

Magnífico Aleixandre.

En nuestro existir el pasado nos acompaña y manipula, pero olvidar, olvidar es ciertamente morir.